Nunca me pregunta cómo estoy
Relato editorial creado por el equipo de Pensémoslo a partir de situaciones y experiencias comunes. No es el testimonio de una persona usuaria registrada.
Llevo años siendo su paño de lágrimas. Su jefe, su ex, su madre, su casero.
El mes pasado me operaron de una cosa menor. Se lo conté por WhatsApp. Contestó con un emoji y siguió con lo suyo cuatro mensajes después.
Cuelgo el teléfono después de una hora y me doy cuenta de que no he dicho nada mío.
He empezado a coger menos llamadas. No he dicho nada, no he tenido la conversación adulta y sana que tocaría tener. Simplemente contesto más tarde.
Esta experiencia no es un consejo ni una recomendación. Es lo que una persona vivió. Nunca te diremos qué hacer: la decisión es tuya.
Una experiencia es solo una perspectiva.
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